Semana XIII: Comprender el aprender para fomentar el aprendizaje
El aprendizaje para el ser humano a lo largo de los años ha adquirido múltiples connotaciones. Para muchos representa un fin, un algo que reflejado en múltiples situaciones y condiciones que debe ser alcanzado u obtenido. Para otros el aprendizaje es el resultados de las experiencias o procesos que sobrepasa el sujeto, es decir el mero producto de algo. En cambio para otros constituye un fenómeno psicológico complejo del cual depende la adaptación, adecuación y adherencia a las mecánicas sociales existentes.
A pesar de sus múltiples acepciones es posible expresar que el aprendizaje se considera un proceso al igual que un resultado. Por medio de este se puede dar cuenta de las capacidades desarrolladas, las habilidades afinadas y por excelencia, los nuevos conocimientos adquiridos. Cabe aclarar que, si bien el aprendizaje implica una alta participación y disposición del individuo, no es un proceso que se da manera aislada o desconectada del contexto. Por el contrario, el aprendizaje se da en un medio y en relación con este, el aprendizaje surge de la exploración, experimentación y practica dentro de una realidad social. Tal como expresa Piaget “lo que vemos cambia lo que sabemos. Lo que sabemos cambia lo que vemos”, por tanto, debe considerarse en los procesos de análisis la intima relación existente entre el sujeto, el medio y los otros. Al igual como la practica y el aprendizaje proveniente de ella conlleva una serie de metas que guían y vislumbra lo que se puede hacer y aprender sobre determinada cuestión o área del conocimiento.
Los
aprendizajes producto de la practica puede ser de diferentes tipos, entre ellos
se encuentra el aprendizaje repetitivo basado en la realización de asociaciones
gracias a la reiteración y mecanización de ciertas prácticas y consolidación de
habilidades. Este tipo de aprendizaje suele evidenciarse en situaciones
parecidas al prototipo y no suelen involucrar un alto nivel de abstracción
debido a que tal como se mencionó anteriormente, suelen estar mecanizadas. Aunque
el maestro, cuando se da el proceso de aprendizaje dentro de un contexto de
educación más formal, tiene un papel fundamental en la supervisión, control,
producción de las condiciones y transmisión de los contenidos más apropiados y útiles
(por ello debe tener una formación integral y de calidad) es importante que se
guie y ayude al alumno a desarrollar las capacidades necesarias para evaluar su
desempeño, alcance de logros y aprendizaje. Esto implica un nivel de reflexión
más profundo sobre el proceso que está llevando a cabo, de una forma crítica
según sus características individuales. A su vez, se busca que a partir de la
constante interacción del sujeto con el mundo, las temáticas aprendidas y los
conocimientos socializados, el sujeto cree sus propias representaciones, traslade
lo aprendido a otras situaciones, compare y relacione los saberes y/o
experiencias. En este sentido tiene un carácter más constructivista.
Por otra parte, dentro de las dinámicas educativas se debe procurar que el alumno se encuentre motivado. Debido a que gran parte de la implicación, valoración positiva, asimilación y dominio de los contenidos y practicas desarrolladas depende de la motivación percibida por el alumno. Resulta
importante el reconocimiento de que los individuos aprenden de la conducta de
los otros, la propia y de los sucesos o situaciones en las que participa.
Aunque la conducta no será una fiel copia de lo acontecido, percibido en un
entorno particular es posible expresar que el sujeto desarrolla una serie de
asociaciones sobre los hechos y comportamientos que, a su vez, posibilitan un
posterior aprendizaje de carácter implícito. Así mismo, es primordial valorar
que la adquisición de ciertos patrones de comportamientos y saberes depende de
la adherencia o afiliación a los grupos y las relaciones sociales desarrolladas.
Por último, los procesos de enseñanza deben involucrar de manera clara y valida
los diferentes tipos de aprendizaje verbal que la educación formal intenta socializar,
si bien esta transmite conocimientos verbales no los instruye de manera eficaz.
Debido a la existencia de esa falencia y el privilegio que se le intenta dar es
loable el afianzamiento de la ´practicas relacionadas con los aprendizajes
verbales.
- Michelle Yulieth Gutiérrez Sanmartín.
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