Semana XII: Desarrollo y educación
A lo largo de los
años se han desarrollado múltiples estudios acerca del desarrollo. A pesar de
ser un tema clásico aún persiste el deseo de indagar y comprender aún más como
se desarrolla el ser humano. Ciertos autores han afirmado que el desarrollo del
individuo se da de manera lineal o por etapas, sin embargo, este enfoque aún
deja ciertas dudas. Si bien existen una serie de sucesos, en su mayoría biológicos,
comunes entre los sujetos. Es un hecho que los individuos no siguen los mismos cursos
o sobrepasan las mismas experiencias. Lo anterior, lleva a pensar que, a pesar de
los hitos comunes del desarrollo, el contexto, la interacción y la carga
experiencial del sujeto impactan y propician una serie de cambios. Por lo anterior
el desarrollo no debe ser concebido como un proceso estático o fraccionado, si
bien se pueden tener en cuenta las etapas como señaladores de los hitos, este
proceso debe ser analizado desde una perspectiva multidireccional y
multifactorial.
A su vez, resulta fundamental saber que el desarrollo no es un proceso
que termina en la adolescencia o cuando inicia la adultez. Por el contrario, el
desarrollo se da durante toda la vida. En este sentido, es posible señalar que
el desarrollo se refiere a la serie de transformaciones o cambios que se dan en
el transcurso del ciclo vital dentro de un contexto institucional particular.
Dentro de las transformaciones se destacan aquellas que se dan en los procesos
psicologicos gracias a la relación con la realidad en la que se desempeña.
Estos precisamente constituirán uno de los elementos a analizar por medio de la
Psicología educativa.
En este sentido, no se busca estudiar a sujetos aislados de su medio
natural. Por el contrario, promueve el análisis del ser en los medios reales,
cotidianos, en los cuales se produce comúnmente lo psicológico. En otras palabras, el abordaje del individuo y
su desarrollo debe realizarse desde una perspectiva ecológica. Desde una visión
que no solo posibilite conocer y evaluar los procesos psicologicos básicos,
sino que profundice, englobe y comprenda aquello que se encuentra implícito o es
más privado, por ejemplo, los deseos, intenciones, emociones y conocimiento.
Así mismo ver como estos contenidos son afectados o influidos por el entorno,
la interacción con él y la interdependencia con otros.
Con respecto a lo anterior, cabe aclarar que la percepción del individuo
siempre va a primar, la manera en que comprende, aprehende y se comunica con lo
que le rodea. Especialmente porque su percepción va a influir en la manera en que
este se acomoda, reorganiza y adapta las condiciones internas y externas en un
espacio tiempo definido. Cabe resaltar que estos procesos se afinan y complejizan,
se dan de manera progresiva. Es decir, el individuo que se contacta e interactúa
con los símbolos, objetos e instituciones no es un adulto miniatura o un ser
con unas condiciones totalmente desarrolladas. Al contrario, se trata de un ser
que gracias a unos procesos proximales y unas condiciones biológicas logra madurar
y desplegar una serie de características, visiones, representaciones y
comportamientos en correspondencia a la cultura, época, contextos y sistemas (microsistema,
mesosistema, exosistema, macrosistema y crono sistema).
Conocer lo anterior permite abordar de manera más holística la realidad educativa,
reconocer la importancia de los procesos de exploración del individuo, la articulación
y correspondencia entre las representaciones, conductas, manifestaciones del
individuo y las dinámicas socio culturales en las que se desarrolla. Al igual
que la importancia de considerar y valorar en los procesos educativos las
percepciones de los involucrados, sus potenciales, las influencias normativas,
las no normativas y la posibilidad de desarrollo durante todo el ciclo vital.
-Michelle Gutiérrez Sanmartín
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