Semana VI: La reseña, poder y complejidad en un mismo escrito
La reseña, un documento que suele ser confundido con un resumen, es en realidad el reservorio de análisis y críticas profundas. Si bien, este escrito conlleva una síntesis de las ideas principales del texto objeto de análisis, no debe considerarse una sinopsis. Sino, la constante comunicación entre dos autores, claramente diferenciados. Uno que pone a disposición su obra y otro que la desmenuza y critica constructivamente.
Esta reseña, contiene el fundamento o idea base del texto analizado y expone brevemente la macro estructura u organización general del escrito. Entremezcla los argumentos destacados con interrogantes o cuestionamientos que pueden surgir en el proceso, al igual que analogías, ejemplos y metáforas que posibiliten la comprensión del lector. A su vez, incluye una conclusión que corresponde con la idea o propósito principal que se expuso en primer momento. Este argumento final, es una paráfrasis de la conclusión a la que llegó el autor del texto.
Lo anterior, es una aclaración primordial a la hora de redactar una reseña. Debido a que la conclusión difiere del comentario crítico. Este último, resulta en cierta medida un poco más exigente, ya que no plasma simplemente la conclusión expuesta en el texto. Es decir, es el producto de la comprensión del reseñista sobre cómo los argumentos e ideas expuestos en el transcurso del escrito, objeto de análisis, coinciden o contrastan con el fin ulterior del mismo. Por ende, da cuenta de la eficacia de la construcción del escrito original. Cabe aclarar que la evaluación y análisis reflejado posibilita la creación de la reseña, documento que a su vez debe cumplir con una serie de criterios. Estos, comúnmente reflejados en herramientas como la rúbrica, son los que permiten la redacción válida y eficaz.
Si bien, resulta básico dominar lo mencionado porque de ello depende en mayor o menor grado la creación de un texto válido. Es importante considerar, desde el inicio, que la problemática u objeto de estudio no debe ser reducido a un fenómeno que posee un concepto o definición única. En contraste, debe abordarse como un fenómeno complejo con una historia propia y múltiples acepciones que requieren ser analizadas de manera profunda y reiterativa. Con el fin de comprender la problemática de manera integral.
Por ende, se evalúa y entiende la problemática, al igual que sus múltiples cursos de acción, como un fenómeno complejo inserto en un marco institucional y normativo concreto que incide en la expresión de las particularidades del fenómeno y la manera de aproximarse en correspondencia a estos. Al mismo tiempo que define o direcciona la forma en que se debe expresar él y sobre el fenómeno.
Por: Michelle Gutiérrez Sanmartín
Comentarios
Publicar un comentario