Semana VI: Del otro lado de la moneda

 Esta semana tuve la oportunidad, junto a mis compañeras de grupo, estar del otro lado de la moneda, siendo críticas respecto al trabajo del otros compañeros de clase, utilizando métodos para cuantificar una reseña. Una rúbrica que, en cierta forma, es la mejor amiga de una calificación transparente. 

Considero que está experiencia también forma a un profesional de en el ámbito educativo porque comienza a comprender el trabajo de otros a la luz de criterios profesionales y, los intenta usar así mismo, de forma profesional, es decir, objetivamente. No es calificar con base a si le interesa o no el tema, o si le cae bien o no la persona, sino con base en objetividad sin importar qué creencia personal pueda influir. 

Respecto a esta experiencia también me gustaría destacar que me pareció interesante ver qué la mayoría de mis compañeras hacían calificaciones con críticas negativas hacia el trabajo de los demás, mostrándome de cierta forma que quizá así es percibido normalmente el trabajo de los docentes, por ende me pareció relevante destacar los aspectos positivos que los compañeros habían realizado adecuadamente durante la construcción de la reseña. en dado caso, lo anterior sea representativo de la cognición asociada a la calificación de los docentes, ¿Qué efectos tendría eso en la educación? ¿Será algo que influya en las actitudes que tienen los estudiantes y su motivación? 

Por otro lado, recibir la retroalimentación por parte de mis compañeros siempre es bueno porque permite ver a la luz de otros ojos los errores que se pudieron cometer o los fallos que pudo haber en la entrega de las ideas del artículo para los espectadores y eso nutre ese y el siguiente trabajo a realizar, contar siempre con personas que nos brinden de forma objetiva una calificación nos hace mejorar cómo científicos en formación.

Por: Elizabeth Rangel

Comentarios