Semana IV: Acerca de la historia de la psicología educativa, formas de comprensión y principales tensiones existentes.
En un principio, la psicología educativa obviando ciertos antecedentes surge con la actividad de Thorndike alrededor del año 1906, al este publicar una obra que sentó las bases para lo que posteriormente iba a ser la psicología educativa. A partir de 1960 surge una época de crisis en donde hay una pérdida de foco, una pérdida de la unidad y coherencia interna al aparecer distintas maneras de entender la psicología en general. Es aquí en este punto donde se toma conciencia de la complejidad de la educación al irse posicionando otras disciplinas y dar cuenta entonces del creciente desarrollo de una multipluriparadigmaticidad, panorama que se ha mantenido hasta nuestros tiempos.
Bajo esta perspectiva, hay un cambio de criterio sobre la relación entre la psicología y la educación, a la vez que se hace necesario la aceptación de los nuevos enfoques y conceptos a la orden del día. En este sentido, converge también una serie de tensiones fundamentales en torno a la psicología educativa que giran en torno a díadas como la dependencia o independencia de la psicología educativa de la psicología general; a la educación como un campo de aplicación o como ámbito de estudio singular y que no se puede reducir; a un carácter teórico o aplicado de la psicología de la educación; y a un énfasis en teoría e investigación o en práctica y ejercicio profesional.
Estas cuestiones anteriores tienen que ver con la forma en que se comprende la psicología educativa, y que competen a dos puntos de vista. En primer lugar, está una comprensión aplicacionista que contiene una jerarquía epistemológica en donde la psicología general adquiere mayor estatus e importancia que la educación, con un carácter unidireccional en donde todo el conocimiento psicológico va a dirigirse a comprender y -va a ser el único que permite- abordar los fenómenos y resolver problemas educativos. Desde esta postura se concibe entonces un reduccionismo psicológico porque se asume que la mejor forma de explicar y mejorar es mediante la psicología. Además, se confiere la educación como un ámbito de aplicación de conocimientos psicológicos y con ausencia de un objeto de estudio propio.
En segundo lugar, existe una forma de comprensión más acertada y que se denomina interdependiente. Bajo esta la psicología educativa tiene como objeto de estudio los procesos de cambio que se producen en las personas como consecuencia de su participación en actividades educativas. A partir de esta, la aproximación a los problemas educativos es multidisciplinar, y una mirada holista sistémica en donde se entiende que los procesos psicológicos son inseparables del contexto (cuyas dimensiones son subjetiva, discursiva e institucional). Aquí existe un carácter bidireccional, una reciprocidad con otras disciplinas y una horizontalidad en el trato (en lugar de una jerarquización). La psicología educativa sirve como puente para establecer una comunicación entre el mundo educativo y el mundo psicológico, y entonces ambos campos se afectan mutuamente y adquieren conocimiento el uno del otro. En este sentido, la psicología educativa aporta conocimientos (no solo recibe) sobre comportamientos en situaciones educativas, elabora instrumentos y herramientas para explicar e intervenir en entornos educativos, y se posiciona como una subdisciplina al tener objeto y método propio.
Por: Melany González
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