Semana III: Retos actuales en la formación y práctica profesional del psicólogo (a) educativo
La lectura y temática de esta semana, especialmente me permitió reflexionar sobre mi futuro quehacer como psicóloga, del quehacer del psicólogo educativo y cuan importante es para un psicólogo (a) conocer el entorno donde se desempeña para así comprender los fenómenos psicológicos que allí se presentan. Asimismo, por primera vez pude conocer la historia de la psicología en Colombia, cómo surgió y de qué forma se estableció en nuestro país. A continuación, quisiera da cuenta de algunos aspectos que considero importante destacar de la temática y mis reflexiones entorno a esta.
La psicología en Colombia tuvo sus inicios bajo dos tradiciones, la medicina y el psicoanálisis. Por una parte, la medicina, que está relacionada con la psicometría y la evaluación de las diferencias individuales, donde, gracias a Mercedes Rodrigo y su preocupación por la formación de personas para aplicar adecuadamente esos instrumentos, se fundó la primera carrera de esta disciplina en la Universidad Nacional de Colombia en 1948. Por otra parte, el psicoanálisis, donde se desarrolla la psicología clínica y se establece el segundo programa de psicólogos como anexo de la facultad de filosofía en la Javeriana de Bogotá liderado por el padre Ordoñez. Mas adelante, en 1971 se fundó el primer programa de psicología fuera de Bogotá y con el decreto de la ley 1690 se delimitan los requisitos necesarios para ser un psicólogo (a) en Colombia. Así actualemente, el Colegio Colombiano de Psicólogos (COLPSIC) es aquel que se encarga de la regulación y registro de los psicólogos en Colombia, y la Asociación Colombiana de Psicología, se encarga de la formación de los psicólogos.
Por otro lado, en lo que respecta a las competencias de un profesional en psicología, se tiene que la competencia tiene dos sentidos, el jurídico, relacionado con la ley 1690 y lo límites y especificaciones que esta determina, y el formativo que tiene que ver con las habilidades y recursos que tiene el psicólogo para realizar su trabajo. Esta última es aquella que se aprende en la formación universitaria. No obstante, en la actualidad hay una preocupación por el distanciamiento entre la formación y el ejercicio como psicólogo (a). Esto muestra en evidencia la necesidad de un cambio estructural en la formación del profesional en psicología que permita tener mas experiencias del ejercicio.
Ahora bien, aterrizando a la psicología educativa, se evidencian dos formas de abordar la en la actualidad. En primera medida, se tiene la concepción aplicacionista, que implica lo teórico y el ejercicio desde lo que se conoce como individualismo metodológico que toma al sujeto psicológico de forma universal. Por otra parte, está aquella que toma la psicología educativa como un puente entre el mundo de la psicología como saber y la educación como campo, entendiendo y promoviendo el diálogo entre profesionales de distintas áreas para abordar los fenómenos.
Como estudiante próxima a graduarme, todo lo anterior me permitió contemplar y pensar mucho en mi formación como futura psicóloga y debo confesar que un primer momento me cuestioné sobre qué tan preparada estoy para iniciar mi vida laboral y ejercer mi carrera. Si bien ya se ha realizado una modificación estructural en el pensum que permiten que un estudiante de psicología tenga un año de prácticas para acortar esa brecha existente entre formación y ejercicio, esta mejora no me beneficia. No obstante, las sesiones dedicadas a la explicación del plan de estudio de psicología de la Universidad del Norte, me permitió dilucidar las competencias que he adquirido a lo largo de mi estudio.
Asimismo, las clases y temáticas de esta semana me han permitido la importancia de conocer el entorno en el que nos desarrollaremos como psicólogos (as), su contexto histórico, político, cultural y hasta económico. En este sentido, esto demanda del profesional mantenerse al tanto de lo que sucede en su mundo circundante con el fin de comprenderlo y hacer aquello que parte de nuestras competencias y se conoce como pensamiento psicológico, que implica la comprensión de los aspectos biológicos y culturales que influencian en los fenómenos psicológicos.
Hola! No tiene el nombre de quien escribió esta entrada.
ResponderEliminarHola! Angie Cervantes, olvidé ponerlo
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